Lo que me gustó nada más sacarlo de la caja
El tamaño. 2,6 litros no es una cantidad ridícula para una fuente a pilas. La mayoría de las inalámbricas que he visto rondan el litro y medio, así que aquí ya hay un punto a favor si tienes más de un gato o si viajas y necesitas dejarles agua para un par de días.
El sensor de movimiento es lo que le da gracia al asunto. El agua solo circula cuando el gato se acerca, lo que alarga bastante la vida de las pilas. En la práctica, el sonido del agua fluyendo también atrae a los gatos que beben poco, que son más de los que creemos.
La reserva que tengo que decirte
Perfectamente podría funcionar de maravilla durante meses. Pero la durabilidad a largo plazo de cualquier fuente por debajo de 20 euros depende mucho del mantenimiento. Hay que limpiarla bien, sin saltarse semanas, porque el filtro y el motor pequeño no perdonan la cal ni los restos orgánicos.
También: a pilas significa coste recurrente. Si tu gato bebe mucho y el sensor se activa constantemente, las pilas no duran lo que uno espera. Eso es algo a tener en cuenta antes de comprar.
¿Para quién tiene sentido?
Para quien no tiene enchufe cerca del sitio donde quiere poner el bebedero, para quien vive de alquiler y no quiere cables visibles, o para quien tiene un gato que ignora el agua quieta. A 15,88 euros, el riesgo es asumible. Si buscas algo para toda la vida con garantías de marca, mira otro lado.