El Pro Controller oficial, el rival de siempre
El Nintendo Switch Pro Controller cuesta entre 55€ y 65€ según dónde lo pilles. Es el referente: build premium, batería que dura semanas, rumble HD y compatibilidad perfecta con cualquier juego. Si juegas muchas horas a la semana, la diferencia se nota. En las manos, en la latencia, en los materiales.
Pero hay un problema: ese precio para un segundo mando o para llevarlo de viaje es difícil de justificar.
Dónde entra este mando de 14,70€
Aquí es donde cambia la ecuación. Este mando inalámbrico lleva giroscopio (lo que significa que funciona en juegos como Splatoon o Zelda donde el apuntado giroscópico importa), turbo configurable y conexión inalámbrica. No tiene rumble HD ni la ergonomía del Pro Controller, eso hay que decirlo claro.
Lo que sí tiene:
- Giroscopio funcional para los juegos que lo requieren
- Turbo, útil en ciertos géneros
- Precio que no duele si lo pierdes o se rompe
Para un chaval que quiere su propio mando, para el amigo que viene a jugar una tarde, o para tener un repuesto decente sin gastarse una fortuna, cumple. La latencia inalámbrica en este rango de precio suele ser aceptable para juego local, no tanto para competitivo exigente.
Entonces, ¿cuál eliges?
Si juegas a diario y la experiencia importa: Pro Controller, sin más vuelta de hoja. Si buscas un segundo mando funcional, algo para viajes o no quieres arriesgar mucho dinero en un periférico, este a 14,70€ (antes 19,99€) tiene buena relación con lo que ofrece. El descuento del 26% le da un empujón extra para pensárselo poco.