Lo que te espera nada más arrancar

La primera hora de Metroid Prime 4 es de esas que te enganchan sin avisar. Samus llega, el ambiente es oscuro y denso, y la exploración empieza a tirar de ti casi sin que te des cuenta. Fíjate que llevaba tiempo sin que un juego de Switch me hiciera perder la noción del tiempo de esa manera.

Lo sensorial importa aquí: el sonido ambiental, la forma en que la visera de Samus refleja el entorno. No es solo nostalgia. Hay un trabajo de atmósfera que se nota desde el principio.

A quién le merece la pena y a quién no

Si ya jugaste a los anteriores Metroid Prime, esto es para ti. El ritmo pausado, la exploración sin mapa que te lo da todo masticado, la sensación de ir descubriendo el mundo capa a capa. Todo eso sigue intacto y funciona.

Ahora bien, si buscas un juego de acción rápida o nunca te ha ido el género, esto puede hacerse cuesta arriba. Metroid Prime 4 no perdona la falta de paciencia. Es lento en el buen sentido, pero lento al fin.

Mi reserva honesta es que a 29,99 euros está a un precio razonable para lo que ofrece, pero conviene tener claro que no es un juego para todo el mundo. El inventario mental que exige, recordar qué puerta abre qué mejora, puede cansar a quien no venga preparado.

Para los fans de la saga, es una compra clara. Para el resto, prueba primero si tienes ocasión.