Lo que notas antes de probar el primer sorbo
Abres el paquete y ya hay algo ahí. Un aroma con un punto afrutado, casi tropical, que no es el café tostado oscuro de siempre. Si estás acostumbrada a los blends intensos de supermercado, esto te puede sorprender. Para bien o para mal, depende de lo que busques.
Yo lo probé por primera vez un domingo por la mañana, en cafetera de émbolo, sin prisa. El resultado fue un café ligero en cuerpo pero con personalidad: dulzón, con ese toque frutal que promete el paquete y que, mira tú por dónde, realmente aparece en la taza. Sin acidez agresiva. Nada que te revuelva el estómago si eres de los que desayunan con el café solo.
A quién le encaja y a quién no
Perfectamente válido si te gustan los cafés de origen, los filtrados suaves o simplemente quieres salir un poco del tueste oscuro de siempre. Los cuatro paquetes de 220 g dan para bastante, así que tiene sentido stockearse si el precio acompaña.
Ahora bien, si eres de espresso cargado, cremoso y con golpe, este no es tu café. Es demasiado delicado para ese perfil. Y eso no es un defecto, es simplemente lo que es.
Mi única reserva honesta: el molido viene en un punto medio que funciona bien en cafetera italiana o de filtro, pero en espresso puede quedarse corto de cuerpo. Ajusta las expectativas y no te llevará ningún disgusto.